Un día entre macacos de berbería, el módulo C, by Marije Suelmann

Marije dando de comer a los macacos de Berbería¡Rrrring, a las 7:30h suena mi alarma y me preparo para otro día en Primadomus!

Alrededor de las 8.10h nos recogen los compañeros que residen en el 2º piso de voluntarios y vamos  juntos hacia Primadomus en “nuestra” furgoneta: la “Furgoneta de los Voluntarios”.

Yo trabajo en el módulo C, el edificio donde socializamos macacos de Berbería. En el equipo, siempre comenzamos la mañana con una pequeña reunión para hablar sobre las rutinas del día y después, comienza el trabajo. La mañana está dedicada mayoritariamente a limpiar, mucha limpieza, pues los macacos de Berbería son animales que producen muchos desechos. Alrededor de las 10:00h, paramos la limpieza y comenzamos a alimentar. ¡Es la hora del desayuno!. Las comidas son momentos estresantes para los animales así que el módulo tenemos una campana que hacemos sonar cuando llega la hora. Así, todos los primates saben que es la hora de comer. Este truco es muy útil porque antes, comenzaban a excitarse y gritar cuando se acercaba la hora en respuesta a cualquier ruido que interpretaran que podía ser la comida. Tras este sencillo entrenamiento conseguimos que estén tranquilos y solo se exciten cuando realmente es la hora de comer. Y los macacos de Berbería son capaces de gritar muy fuerte… casi parece un estadio de futbol cuando uno de los jugadores acaba de marcar J. Después de alimentarlos, continuamos con la limpieza hasta las 11:00h, que es cuando tenemos el descanso para almorzar.

Después del descanso, terminamos de limpiar y comenzamos, sobre las 13:00h, a repartir la comida de los animales. A esta hora también se toca la campana, señal para los macacos de que la comida se acerca. Tras ellos ¡es la hora de nuestro propio descanso! Tenemos una hora y es increíble poder sentarnos al sol, porque aquí hace sol casi cada día del año. Incluso en invierno hay días realmente soleados.

Macaco de Berbería en caja, enriquecimiento
Una de las macacas disfrutando de "su" caja.

Después de nuestra comida es el momento de preparar el enriquecimiento y hacer otras cosas como que cada cual desarrolle su propio proyecto para los animales. Hacemos arroz, compota y palomitas de maíz para poner en el enriquecimiento o utilizamos paja, semillas, romero y otras cosas olorosas, para atraer su atención sobre los objetos que les damos. Los macacoas de Berbería se entusiasman muchísimo con el enriquecimiento y, en el momento en que se lo damos, enseguida comienzan a usarlo. Hoy le di a una de las macacas una caja de cartón muy grande con un poco de paja y semillas dentro (la caja era más grande que ella) y ni corta ni perezosa se introdujo dentro de la caja para poder alcanzar cómodamente las semillas J

Al final del día, también tenemos tiempo para observar a los animales. Podemos ver y valorar su comportamiento: si se acicalan entre sí, si tienen comportamientos afiliativos o positivos…. Las observaciones son maravillosas porque además de Verlos (con mayúsculas) permite poder conocer la especie y los individuos. Al principio todos parecen iguales, pero al final, tras solo unas semanas, se distinguen perfectamente entre sí.

A las 5 p.m. es la hora de la cena y después, nos vamos a casa para descansar, tomar algo y prepararnos para el día siguiente ¿qué nos traerá el nuevo día?

Marije Suelmann, voluntaria en AAP Primadomus.

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